El Norte Chico se ubica a sólo
500 km al norte de Santiago. Hasta La Serena, el balneario a orillas del
Pacífico, llegan tres vuelos diarios provenientes de Santiago.
Entre los turistas de países lejanos, es esta una región
todavía poco conocida; no así el pisco, un aguardiente transparente
hecho con las uvas de los soleados viñedos de la zona. Cuando al
hemisferio norte llegan el otoño y el invierno, comienza aquí
la temporada turística en el suave y seco clima de los meses de
octubre hasta abril. El azul Océano Pacífico con sus escondidas
caletas de pescadores, o las pequeñas localidades en los agrestes
Andes son tan parte de esta región como los solitarios valles,
las interminables huellas en las montañas y el silencio de los
Andes en el que planean los cóndores. Un conocido lugar de veraneo
es Pisco Elqui, que se ubica en el valle del mismo nombre. Directamente
"al lado", sólo 15 km al oeste en línea directa,
se encuentra el Valle del Río Hurtado en el que está nuestra
Hacienda. En ese verde valle, a sólo dos horas a caballo de la
Hacienda Los Andes se encuentra uno de los mejor conservados centros ceremoniales
indígenas del norte de Chile.

Más
de 40 pinturas rupestres son los últimos testigos de la remota
cultura indígena diaguita. Ellos tenían minas de oro,
que más tarde atrajeron también a los Incas a Valle Hurtado.
Con ellos llegó su sistema de irrigación, un laberinto
de canales, que fue posteriormente usado por los españoles, a
partir del siglo 16, y del que todavía se benefician los campesinos.
Los españoles siguieron la antigua ruta comercial de los incas,
conocido como camino del Inca, remontando del Río Hurtado y siguiendo
después hasta cruzar Los Andes.