Disfrute usted de unos días inolvidables en nuestra
Hacienda en una atmósfera colonial. Conquiste un paraíso inigualable.
Descubra playas de un romanticismo indómito a orillas del río, recoja
frutas exóticas directamente de los árbolas o relájese a la sombra del
olivar. Bajo la gran palmera, podrá gozar usted de una maravillosa vista
al valle y las montañas.
La transparencia del aire de estas alturas andinas permite panorámicas
que se extienden largamente en lontananza.
La cocina de la Hacienda se ocupa de los paladares refinados. María,
nuestra cocinera, utiliza sólo ingredientes naturales y frescos. Luego
de la cena al lado de la chimenea, los invitamos a compartir en la
terraza una copa de vino tinto chileno en la refrescante noche a la
luz de la luna, y a despedirnos del día escuchando interesantes historias.
¡Y vaya si hay historias emocionantes en esta zona de salvaje romanticismo!
Nuestro programa contempla diversas excursiones en las que usted podrá
participar individual y espontáneamente según sus gustos y sus ganas.
Nos aventuraremos en el intocado mundo de los Andes, a pie, en jeep
o montados en nuestros seguros y cómodos caballos montañeses chilenos.
Hay pueblos escondidos de los Andes esperando ser visitados. Conozca
usted el país y su gente.