The Colonial Style Outdoor Lodge
--- Río Hurtado - Hurtado - Chile - Fono/Fax +56-53-691822 - info@haciendalosandes.com ---

 

fotos de caballos

 



















Nuestra Hacienda



clark stede
500 hectares de Tierra virgin, dividido por un río a borbotones, jardines paradisíacos con Corillos apacentándose, tienen propietarios nuevos desde octubre 2008.

Que es lo que Anna Maria y Ludwig Bierwirth, quieren ofrecer a los clientes de la Hacienda los Andes? Alegría de vivir, la sensación de volver un par de días a la naturaleza y la posibilidad de conocer Chile de un lado personal.

En el lugar, Sr. Gunter Magura, intimo amigo da la familia, y su equipo les dará la bienvenida. Bajo su dirección, la combinación de tradición y innovación tienen valor grande como se ve en la zona de spa o en el restaurante, cuyos especialidades culinarios reflejan la calidad, la variedad y la frescura de los productos chilenos. En Bavaria, el origen de los tres propietarios, hospitalidad es muy importante en la vida cotidiana. Lo cual se refleja en la Hacienda los Andes ­vivir como en su casa. Igual que Gunther Magura, Anna Maria y Ludwig Bierwirth se sintieron durante su primera visita cuando se enamoraron en este país maravilloso y su amable gente.
El equipo de la Hacienda los Andes se alegra de su visita!

Las haciendas, como se llama a las propiedades agrícolas de varios cientos de hectáreas, fueron introducidas en el siglo 16 por los españoles en América Latina. Era necesario el trabajo de muchos brazos para atender a los animales, y las tareas de siembras y cosechas. En el pasado, la hacienda fue centro de la vida de las personas.
También para nosotros es la hacienda Los Andes centro de vida en medio de la maravillosa naturaleza. Desde nuestro río hasta la cumbre del cerro Gigante se extiende la Hacienda Los Andes con sus 500 hectáreas.

Sólo unas pocas hectáreas están destinadas a la agricultura. El resto constituyen zonas naturales protegidas, que se pueden descubrir a pie o montados a lomo de caballo. Dos senderos de caminata (4 y 7 km.) se internan por territorios pletóricos de naturaleza, pasando por campos de cactus, orillas de río, cajones y húmedaspraderas vírgenes.
Rodeados de árboles y jardines, se alzan las casas de la hacienda: establos, el galpón, la casa central y la casa de hospedaje.

 

wilderness
 
El río Hurtado suena desde tiempos remotos bajando a través del valle y corre a lo largo de tres kilómetros por nuestra hacienda. Sus aguas son fuente de vida para la naturaleza y los habitantes de la zona. Aquí crecen la melisa, el laurel y la menta, frutas, verduras y verde pasto. También el grandioso y rústico algarrobo, el árbol ancestral de la sierra.


De sus semillas los indios de la zona hacían pan. Su apacible vida fue destruida con la llegada de los incas, que invadieron estos territorios atraídos por sus yacimientos de oro y plata. Ellos usaron el antiguo paso de animales, que aún hoy atraviesa el valle, para llegar hasta Argentina.

Con los incas llegaron las técnicas de regadío, la construcción de canales en el valle. Los actuales habitantes de la zona -y por cierto también nosotros, en la hacienda- seguimos usando esos antiguos sistemas de canalización.



Nuestros Caballos



Criollos, así se llaman los caballos chilenos. Carácter: tranco seguro y serenidad, porque nunca ha habido manipulaciones en su crianza.
Nuestros caballos son domados sin violencia, en la hacienda no se usan ni espuelas ni látigos. Cabalgamos con nuestros caballos por las mismas huellas que los hombres de las monturas, los huasos, en Chile; en Argentina, los gauchos.
Las personas aquí viven al ritmo de la naturaleza. En invierno se preparan los huertas y los pequeños potreros. Se doman los caballos y se realizan trabajos manuales. La suave primavera, con su irrupción de flores, transforma el valle en un paisaje lleno de colores, rodeado de los nevados Andes.

Los habitantes del valle esperan ansiosos el verano, ya que las frutas, sean damascos o uvas; la verde yerba, el rebaño bien alimentado, son decisivos para el presupuesto familiar. Los días de otoño son suaves, y el tiempo se ocupa en la reparación de canales y en hacer arreglos en la casa y los caminos.

Los Andes, casi infranqueables, parecen haber fundido a las personas unas con otras. La hospitalidad, el sentido comunitario, el trabajo colectivo de los campos y las fiestas tradicionales son parte hoy aquí del día a día. Las puertas que se mantienen abiertas, testifican la apertura y honestidad de la gente.Aquí las cosas han cambiado poco. Hoy, es cierto, un pequeño camino de tierra atraviesa el fértil y verde valle del Río Hurtado, pero los animalessiguen cruzando por los senderos de Los Andes.

"¡Tranquilo!" gritan todavía hoy los caballeros -los hombres que van sobre sus monturas- y con ello no quieren decir sólo más despacio. Tranquilo quiere decir ¡calma, serenidad, libertad y paz!

 



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